Volver es más que regresar
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- hace 7 días
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Actualizado: hace 11 horas
Por Javier & Alba

Hay regresos que simplemente nos devuelven a un lugar, y hay otros que nos recuerdan quiénes somos y hacia dónde Dios nos sigue llamando.
Después de varias semanas de vacaciones y de encuentros virtuales, esta semana comenzamos nuevamente a vernos cara a cara. Qué regalo tan sencillo y tan hermoso ha sido volver a saludarnos de cerca, compartir nuestras voces sin una pantalla de por medio y recordar que Dios también se hace presente en esos pequeños momentos de comunión.
Hoy tuvimos nuevamente nuestro Jueves de Doble Nutrición, ese espacio tan querido de Semillas de Esperanza donde aprendemos a cuidar nuestro cuerpo mediante una alimentación saludable y, al mismo tiempo, nos sentamos alrededor de la Palabra para alimentar el corazón. Volver a esa mesa nos recuerda que cuidarnos, escucharnos y crecer juntos también son maneras de recibir y compartir el amor de Dios.
Y mientras regresábamos, pensaba que quizá volver es mucho más que retomar una actividad. A veces Dios utiliza los regresos para comenzar algo nuevo en nosotros.
En Marcos 14 encontramos a Jesús alrededor de una mesa con sus discípulos. Hay pan, conversación, cercanía, preguntas y también momentos difíciles. Lo hermoso es que Jesús comparte la mesa con ellos sabiendo que todavía tienen mucho que aprender. Eso también es gracia: Dios no espera que tengamos la vida perfectamente organizada para acercarnos. Nos recibe como estamos y, desde allí, sigue formando nuestro corazón.
Tal vez por eso este regreso es una oportunidad preciosa. No estamos volviendo solamente a un salón, a una clase o a un programa. Estamos regresando a las conversaciones, a la oración, a las sonrisas, al abrazo de la comunidad y a la alegría de caminar juntos.
Proverbios 6 nos recuerda, con mucha sencillez, que la vida también necesita sabiduría, responsabilidad y buenos hábitos. Nuestra fe no se queda solamente en lo que decimos el domingo; también se refleja en cómo cuidamos nuestro cuerpo, usamos nuestro tiempo, trabajamos, hablamos y tratamos a quienes Dios pone a nuestro lado.
Y al recorrer los Salmos 26 al 30 aparece una invitación muy hermosa: disfrutar la presencia de Dios. El salmista habla de amar la casa del Señor, de buscar su rostro, de contemplar su hermosura, de escuchar su voz y de reconocerlo como nuestra fuerza. Es la expresión de alguien que ha descubierto que estar cerca de Dios no es una obligación, sino un regalo. Quizá por eso volver a encontrarnos tiene tanto significado: no regresamos solamente para cumplir con una actividad, sino para compartir juntos la alegría de buscar a Dios, escuchar su Palabra y disfrutar su presencia en medio de la comunidad. Por eso queremos recibir esta nueva etapa con esperanza.
En Semillas de Esperanza creemos que Dios se interesa por toda nuestra vida. Alimentamos el cuerpo, alimentamos el corazón y fortalecemos la comunidad. Nos sentamos juntos porque hay cosas que solamente pueden crecer cuando caminamos acompañados.
Esta semana volvimos a reunirnos, a compartir y a aprender. Pero quizá Dios nos está invitando a algo todavía más hermoso: no solamente a regresar, sino a comenzar nuevamente con Él.
Qué alegría volver a caminar juntos.
Bienvenidos nuevamente a casa.
Seguimos sembrando esperanza.
Javier & Alba





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