Me entristecí. Nunca imaginé que algo así le sucedería a Phil. Hace años, organicé un retiro para matrimonios e invité al antiguo director del ministerio universitario de mi universidad y a su esposa para que fueran los conferencistas invitados. Durante uno de los descansos, mientras nuestra conversación giraba en torno a personas que habíamos conocido, les pregunté por Phil, quien había sido mi líder de estudio bíblico. Phil creció en una zona difícil del campo australiano y